Hace un año Coca Cola lanzó su campaña “Razones para creer” en la que se refuerza el mensaje de optimismo que caracteriza a la compañía y en la que invita a encontrar razones de que es posible vivir en un mundo mejor. Es una continuación de su campaña Destapa la Felicidad del que ya hemos hablado en este espacio.
Como se puede ver, el anuncio, en la que un coro de niños versiona la canción “Whatever” de Oasis, muestra diferentes situaciones de por qué es posible vivir en un mundo mejor lanzando un mensaje de optimismo, un poco sensiblero pero muy bien hecho, como todas las campañas de la compañía.
La cuestión es que un año después de este lanzamiento, Coca Cola vuelve al ataque, y en esta ocasión, dentro de su campaña en España, en uno de sus spots, alaba la labor voluntaria de los miembros de la ONG Amigos de los Mayores.
Refrescos aparte, con la que está cayendo, nos ha parecido oportuno unirnos a esta campaña de ánimo, ante un año que comienza, una nueva etapa, y un montón de retos personales y profesionales. Que no nos falten razones para creer.
Ancianos japoneses producen Sake para mantener vivas zonas rurales de Japón. En medio del creciente abandono de las zonas rurales de Japón, un grupo de ancianos de la remota población de Houki, ha decidido revitalizar la comarca con un exitoso negocio de sake en su antigua escuela, ahora abandonada.
Recientemente, una señora de 94 años que vive en una residencia de ancianos ha sido noticia en la prensa bilbaína porque se ha puesto en huelga de hambre, una huelga que ha abandonado a los pocos días por consejo de su familia.
Como ya adelantábamos antes del verano, el otoño se presenta calentito y la Generalitat de Catalunya ha sido la primera en encender la calefacción.
Austeridad, cualidad del austero, según el diccionario de la RAE, severo es una persona rigurosamente ajustada a las normas de la moral. También se corresponde con el de una persona sobria, sencilla, sin ninguna clase de alarde.
Seis jubilados del movimiento 15M que habían acampado en el Paseo del Prado, en protesta por la reforma constitucional que se estaba debatiendo en el Congreso se han visto obligados a desmontar el campamento por orden de los cuerpos de seguridad del estado.





























