La pasada semana Edad & Vida presentó en sociedad un interesante trabajo de investigación, “La previsión y el ahorro ante el envejecimiento de la población”, elaborado por el departamento de marketing de ESADE, y que fue premiado en la cuarta edición de los premios de este instituto.
El trabajo se ha basado en 800 entrevistas telefónicas realizadas en marzo de 2.008 que muestran una alarmante falta de previsión de la población española frente a la jubilación. Si bien los propios investigadores reconocen que, si el trabajo se hubiera realizado ahora, con la que está cayendo, los resultados serían diferentes.
No es este el espacio para analizar el trabajo cuya lectura os aconsejamos a todos, pero sí nos parecen preocupantes algunas de las recomendaciones que en el mismo se hacen, y que entendemos que Edad & Vida hace suyas. En las recomendaciones se insiste en la necesidad de realizar un trabajo educativo en nuestra sociedad que incida en el ahorro, la planificación y la previsión.
Hasta aquí todo bien, educar a nuestros hijos en un desarrollo sostenible, un consumismo razonable y estas cosas, está bien, pero no es este el objetivo del ahorro que defiende el estudio. Lo que Edad & Vida defiende es que como el sistema de pensiones no va a llegar, como no se van a poder atender a las personas dependientes y como encima va a haber muchas personas mayores; hay que desarrollar, promocionar e incentivar los productos privados de ahorro y previsión, como única solución.
En definitiva, se renuncia explícitamente al desarrollo de un estado de bienestar modelo nórdico, ese que utilizamos como referencia cuando interesa sobre ponderar servicios, y se asume el modelo más “mediterráneo” en el que las medidas protectoras del estado de bienestar se centran en proteger a las clases más bajas y en el que, al igual que ha ocurrido en estos últimos treinta años, las clases medias son las que quedan más desprotegidas.
Lo que no se puede pretender es tener servicios del Norte (de Europa) con los impuestos del Sur, igual cuando escampe se puede abrir un debate sereno sobre los impuestos y los servicios.





























