Es el título del libro que Stéphane Hessel ha editado en España con prólogo de José Luis Sampedro y al que algunos responsabilizan de las protestas sociales que han surgido con motivo de las elecciones locales y autonómicas.
Se trata de un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección política en el que Hessel anima a los jóvenes a rebelarse porque de la indignación nace la voluntad de compromiso con la historia.
En Francia lleva un millón y medio de ejemplares vendidos y por lo que se puede ver en las librerías de nuestro entorno, todo apunta a que aquí también está teniendo una buena acogida.
Hessel nació en el año 1.917, es decir tiene 94 años. Formó parte activa de la Resistencia francesa en la II Guerra mundial, colaboró con las Naciones Unidas y formó parte del equipo redactor de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Considera la indiferencia como la peor de las actitudes y habla de los dos grandes desafíos que a su entender tenemos por delante: acortar la distancia que cada día se hace más grande entre los más ricos y los más pobres y los derechos humanos.
Ideologías al margen, Hessel es el ejemplo de compromiso y activismo social, unos valores que equivocadamente se asocian siempre con la juventud, está bien que de vez en cuando alguien nos ponga las pilas.




























