Ancianos japoneses producen Sake para mantener vivas zonas rurales de Japón. En medio del creciente abandono de las zonas rurales de Japón, un grupo de ancianos de la remota población de Houki, ha decidido revitalizar la comarca con un exitoso negocio de sake en su antigua escuela, ahora abandonada.
Nueve jubilados se pusieron manos a la obra para crear en mayo de 2009 el proyecto "Kamidai", antiguo nombre de la escuela, con el que buscaban potenciar los cultivos, revitalizar la zona y recuperar sus tradiciones gastronómicas.
Su idea era crear una destilería de sake, acompañada de un pequeño restaurante, aprovechando los dos principales recursos de la comarca: el agua, famosa en todo el país por su pureza, y el arroz, materia prima principal para hacer el famoso licor nipón.
Keisei Sumida, de 75 años, ex alcalde de Houki y presidente del proyecto reconoce que han hecho muchos esfuerzos para revitalizar la zona, para lo que se han apoyado en su principal activo: la gente.
El proyecto empresarial, que nació con apoyo institucional va creciendo año a año y sus partícipes se muestran satisfechos de los resultados obtenidos y que les ha permitido recuperar espacios como las antiguas clases que ahora son un espacio para comunicarse, beber, comer y encontrar a mucha gente conocida trabajando en algo que les divierte y les permite disfrutar de la vida.
No es mala idea para exportar aquí. Ahora que parece que se van a ir abandonando proyectos residenciales, igual surgen grupos de jubilados que deciden autogestionar residencias para ellos y sus amigos. No suena mal.
Ya me veo a los promotores inmobiliarios ofreciendo suelos por los clubs de jubilados, qué peligro.




























